Diría que son largas las ramas-raíces del viejo Gaque, como querría que fueran largas mis piernas y mis brazos, para urdir una maraña de extremidades, sin centro, sin tronco, sin cabeza, Expandir el lugar del Gaque en todas las direcciones: raíces al sol y ramas a la tierra. Y, así, que venga la luz extraterrestre a tibiar la superficie de mis hojas.