Soledad

Es dulce la compañía de las cosas que no están
carece de la melancolía que embarga
a quienes han perdido algo, a quienes dejaron atrás.
Me acompañan las cosas que no he perdido,
porque nunca tuve
y porque nunca fueron blanco de mis deseos.
Me acompañan los lugares que no conozco
y las personas que no he amado.
La compañía de las cosas que no están
es el revés de la soledad atiborrada
de recuerdos y nostalgias.
Es un estado intermedio entre estar
y no estar, entre ser y desear.