Amarrarse las entrañas hacer un amasijo y enterrarlo allá donde brilla la roca elevar la voz entre sueños para acariciar el viento arropar la noche con la luz que se tragó el mar y bajar el sonido de los árboles como frutos frescos rodar por la escalera de caracol hasta llegar al solar la alberca se reboza de agua fría no ha regresado el dolor.