Tantos pasos, tantos latidos

Al camino ancestral del pueblo Yanacona

tantísimos pasos que has recibido
tantos otros que no han podido pasar
que no han pedido
o no se les ha otorgado permiso
cada uno, como la piedra pequeña
que te tapiza,
ha sido puesto y suma
voluntades, deseos, sueños
tanto briosos, turbulentos
como apacibles
entre paso y paso
entre sueño y sueño
sedimenta el espíritu
la tierra
se hacen piedra enorme
las ánimas
se hacen abuelos y abuelas
a lado y lado del camino
de tantos destinos que te ocupan
el que mueve constantemente el torbellino
es el nacer del agua
el nacer con ella la vida
porque una y otra indiscernibles
corren adentro y afuera
hacen latir el corazón
discurrir el pensamiento
sus nacimientos infinitos
su viaje largo
su pasar por tantas manos
venas, raíces y espíritus
sus desembocaduras
también infinitas
como el vuelo espiralado
del águila
comienzan y terminan
en el mismo punto
círculos
que se abren y se cierran
como cuando nos sentamos
a palabrear en torno al fuego
como cuando nacemos
y morimos
te damos gracias
por recibirnos
tantísimos pasos
y latidos