
A Río Frío
Por tantísima luz
La serie de poemas proviene de un tiempo de transición [tumultoso, de poca fe en lo que las palabras hacen], varios años de bisagra entre haber dejado de escribir y volver a escribir. Ideas que cobraban vida o la perdían, seres de la ciudad, nostalgias, miedos, deseos, volvieron a hacer posible la palabra poética, desafiando el silencio y la desconfianza que había instalado el estudio formal de filosofía. Hoy son un regalo para el cielo elocuente que sostuvo los días en tiempos de pandemia. La acción: regalar lo que fue a su vez un regalo.